sábado, 8 de agosto de 2009


Te caratulé como el premio perfecto. Estridentes compases de mi corazón suenen a la cuenta de tres que la elección termino, y no me equivoque esta vez. MENTIRA, miento de vez en cuando, cuando me miento bien a menudo, miento hasta en las mismas mentiras mas salvajes y prósperas del verbo mentir. PERO A MÍ. Yo, creadora de la obra a la cual especto, dubitativa sobre como va a terminar lo que nunca empezó. Mentiras, otra vez ese falso ruido en mi cabeza que me hace presentir algo que jamás va a pasar, una historia irreal, un recuerdo fugaz que trepa mi mente ideando algo que nunca fue ideal. Ilusiones ópticas, metáforas inconclusas, realidades sin fundamento fundamentadas en soñar. Y ahora, que mi mente se regocija enteramente de haberme convencido de algo que nunca fue cierto... quiero salir de su burbuja, de esta burbuja que me puse de castillo para otra vez dejarte escapar. Pero no puedo, no... pero no quiero. No todavía, extraño ver el sol hasta en las noches mas cerradas, extraño sentir tus ojos reflejados en mi mirada. Pero no, no fue real... entre en un sueño que no nació para ser en 3D. Entre en una página de papel escrita a puño y letra por un corazón, no... por una mente que atormentaba con turbulencias todo mi cuerpo. Entraste en mi, a través de nuestras pupilas. Entraste en mi vida, y yo salí de allí. O tal vez no entraste, y yo solo decidí salir... salir posiblemente a visitarte, y me olvide como volver. Ahora, perdida en mi inconciente me concientizo de todo lo que hice por vos, o tal vez por mi... para seguir enamorándome de mi misma hasta enamorarme de vos, ¿pero después qué? ese después se olvido de mi y de que existía, y ahora que recuerda que es un antes ya no quiere volver. ¿Que después me queda ahora? Ahora ya no se. Después me acordaré... o será mejor que me olvide.

No hay comentarios:

Publicar un comentario