sábado, 26 de septiembre de 2009
Yo no tenía ganas de reir, tú reías para no llorar; yo le guiñaba un ojo a mi nariz, tú consolabas a tu soledad. Yo sin ninguna escoba que vender, tú con mil y una noches que olvidar; a mí no me quería una mujer, a ti se te moría una ciudad. Tú habías perdido el último autobús, a mí me habían echado de otro bar; los mismos alfileres de vudú, el mismo cuento que termina mal. Yo no venía de ningún país, tú ibas camino de cualquier lugar; conmigo no contaba el porvenir, de ti no se acordaba el verbo "amar". Yo no jugaba para no perder, tú hacias trampas para no ganar; yo no rezaba para no creer, tu no besabas para no soñar.

Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario